marzo 27, 2010

El Ichintal

Bien mis queridos amigos, tercer entrada, esta vale por la Semana Santa, ok?

Se recuerdan de mi amigo Guicho? Si el mismo al que llevé el viernes pasado.

Muy bien, pues con él hablábamos de un platillo que las abuelitas nos preparaban de patojos, a la abuelita de él le costaba un poco más de trabajo conseguirlo, pero lo conseguía mucho más fresco que yo, eso se los aseguro.

El ICHINTAL es la raíz de la planta de güisquil (científicamente llamado Sechium Edule Cucurbitaceae), deliciosamente suave y a veces fibroso, es realmente un manjar.

¿Cómo se prepara? Bueno, de mil formas, pero la que más me gustaba es...  SI! Claro, como mi abuelita la preparaba.

  • Primero, se limpian muy bien, recuerden que es la raíz de la planta, y se pela.
  • Se parte en rodajas, no muy gruesas, tal vez de un centímetro, no menos para que no se partan.
  • Se les pone una rodaja de queso, queda a discreción de cada uno de ustedes el tipo, personalmente les recomiendo queso de capas, algunos preferirán mozzarella, o tal vez, Oaxaca.
  • Baten, a punto de nieve un par de huevos, todo dependerá de la cantidad de rodajas de ichintal que tengan. Al estar a punto de nieve las claras, se revuelven las yemas, agreguen un poco de harina de trigo y maicena para dar mayor firmeza y crocanticidad a la mezcla de huevo.
  • Pasen las rodajas de ichintal con el queso por la mezcla de huevo y frían en aceite bien caliente.
  • Al estar doradas, retírenlas del fuego y colóquenlas sobre papel absorbente, para retirar el exceso de aceite, ustedes saben, cuestiones de salud, menos aceite, menos colesterol, menos riesgo de enfermedades coronarias, etcétera.
  • Mientras las deliciosas rodajitas de ichintal “escurren” aceite, en una olla pongan unos tomates, una cebolla, unos 3 ó 6 dientes de ajo, un poco de sal, un trozo de chile pimiento y agua.
  • Déjenlo hervir por 10 minutos.
  • Retírenlo del fuego, déjenlo que enfríe un poco y métanlo en la licuadora un rato.
  • Pongan media cebolla en concassé en una olla con un poco de aceite.
  • Cuando esté cristalina, no dorada, mezclen el tomate licuado pasándolo por un colador.
  • Dejar que hierva, salpimiente.
  • Ponga las rodajas del ichintal dentro de esta salsa y sirva caliente, acompañado de arroz blanco y tortillas.

Delicioso… simplemente, delicioso.

Hasta la otra semana, que descansen, mediten y vivan la Semana Santa con el fervor religioso que nos caracteriza.

Recuerden una cosa, Semana Santa, no es simplemente salir a cargar cuanta procesión puedan, Semana Santa es vivir la Pasión y Muerte de Cristo, pero sobre todo, celebrar su Resurrección.

8 comentarios:

Dr. Fernando Girón dijo...

Estimada Señora: por un teclazo equivocado entré en su blog encontrándome con la receta del Ichintal, o sea, por casualidad. La felicito por tener este espacio de la cocina guatemalteca pues hace que se alimente nuestra identidad. La receta en particular me recordó a la época en la que mi madre todavía cocinaba (ahora tiene 91 casi 92 años) y ya nadie, ni mis hermanas, cocina como antes. Siga adelante.
Dr. Fernando Girón.

Jean Fernando dijo...

Muchas gracias Dr. Girón. Creame que ese fue precisamente uno de los motivadores para escribir este blog, recordar a mi abuela y a mi madre que hacían maravillas en la cocina y con ese toque de antes en donde todos los condimentos eran naturales, tanto así que recuerdo, mi abuela tenía un pequeño huerto de hierbas aromáticas a un lado del "pollo" donde cocinaba, a veces con leña, a veces con gas propano.

Mi madre por otro lado, con casi 66 años, sigue cocinando y ahora, nuestras conversaciones son "mi'jo, como preparas un filete de pescado 'light'? tengo que hacele uno a tu hermano que está a dieta".

Jejeje... la maestra se convirtió en alumna después de tantas horas que he pasado en una cocina y tantas otras más en cursos de cocina.

Un saludo estimado Dr. Girón.

Jean Fernando dijo...

Esta entrada, ha tenido 485 visitas, que la constituye en el tercer lugar en visitas de este blog!

Wuaooooo!!!!

Ya casi nadie recuerda el delicioso sabor del Ichintal.

Ricky dijo...

En verdad me sorprendió encontrarme con esta receta para preparar algo que siempre he disfrutado. La rfelicito a usted y a su abuelita y mamita, por conservar vivas esas experiencias culinarias tan excepcionales... Seguiré pendiente de más!
Saludos

Unknown dijo...

Me encanta comer ichintal...qué pleitos los que armo por conseguirlo fresco. Me lleva trabajo y tiempo,pero al final es satisfactorio.

Unknown dijo...

Hola, fué una casualidad encontrarme con éste blog. Felicidades. Gracias por sus recetas.

Allan dijo...

No sé cocina en agua andes de ponerle el queso?

Jean Fernando dijo...

Efectivamente Allan, las rodajas de ichintal se cuecen en agua caliente, dependiendo del grosor de la rodaja, de 2 a 3 minutos. A este proceso se le llama blanqueado de vegetales.

Si se cuecen más tiempo, el ichintal se va a deshacer al freír el envuelto. Se recomienda, poner las rodajas en un paño limpio y seco para que absorban del agua caliente, sin tapar si se van a preparar en el momento. Si se van a preparar después, es mejor colocarlas inmediatamente en agua fría con hielo para detener el proceso de cocción y que queden al dente.