Guía para Community Managers en Twitter/X

Después de la guía de community managers en Facebook, he querido intentar lo propio con Twitter. Sé perfectamente que «segundas partes nunca fueron buenas», pero también creo que ambos medios se diferencian tanto entre sí que merece la pena hacerles guías separadas, especialmente con la transformación que ha sufrido esta última tras la adquisición de Elon Musk y en un contexto en el que el consumidor medio se decanta más por otro tipo de red social visual.

La guía que viene a continuación sobre Twitter (ahora X) seguirá el mismo esquema que la de Facebook. Espero que los que ya la leyeron sepan disculpar la repetición otra vez de algunos textos y conceptos, como la explicación de lo que es un community manager que viene ya mismo…

Índice de contenidos

1. El Papel Community Manager

Como sabéis, el Community Manager es aquella persona -o identidad virtual, ya que nada obliga a que sea solo una persona- que representa la identidad de nuestra marca en la red. Se trata de una figura que lleva años existiendo y que en los últimos años ya había empezado a sonar mucho más fuerte en todos los medios dedicados al marketing online.
Inicialmente esta persona era la que administraba los foros de la web de la empresa y atendía los emails de los apartados de «contacto». Pero en la época en la que todo lo «social», es decir, las plataformas sociales en Internet, no paraban de crecer, esta figura comenzó a adquirir más competencias.
En definitiva, el Community Manager no deja de ser la voz online de la empresa, lo que le lleva a estar presente en muchos más canales:

Dentro de la web:

  • Puede gestionar el blog corporativo de la empresa y elegir qué comunicados no corporativos hacer.
  • Puede llevar las comunidades/foros, impulsarlas y también controlarlas. No se trata solo de que modere el foro, debe planificar su futuro.
  • Debe poner medios de comunicación para los usuarios: comentarios, formularios de atención al cliente e incluso chats, chatbots o Click 2 calls donde atender a los usuarios.

Fuera de la web:

  • Es el responsable de la marca en las redes sociales: Facebook, Twitter/X, Instagram, TikTok, YouTube, etc.
  • Es el usuario con capacidad de hablar en nombre de la empresa en los foros del sector.
  • Es el responsable de la reputación online de la empresa y, por tanto, el gestor de incidencias en las webs de opiniones/críticas de productos.

Por otro lado, el Community Manager no es el presidente de la empresa. No representa a ésta, sino a la marca. Cuando nos habla un Community Manager debemos identificarlo como un amigo nuestro que está muy afiliado a la marca pero que tiene más intereses puestos en nuestra amistad que en la rentabilidad de la empresa, por lo tanto, no puede quedar identificado como dueño y señor de la empresa.

2. Uso cotidiano de Twitter (ahora llamado X)

Twitter siempre me ha parecido una herramienta muy especial de microblogging que ha ayudado a la divulgación de contenido vario y que, en nuestro sector, el marketing digital, ha demostrado ser muy valiosa. Esta red ha sido al mismo tiempo un sistema de información en tiempo real muy segmentada y especializada y un sistema de obligada expresión, es decir, quien no “twitteaba” (ahora “postea”) no estaba en Twitter (ahora X).
Y es que al leer solo a quien nosotros hemos escogido leer, hemos acabado informándonos solo sobre nuestros intereses. Ha sido y es la lectura de Internet a la carta, donde hemos podido y podemos escoger a los microperiodistas y distribuidores de información a los que escuchar.

2.1. Algunas partes fundamentales del uso y léxico de X/Twitter.

Aunque es más que probable que estés familiarizado con el léxico y uso de Twitter/X, me parece oportuno comentar los conceptos claves en la creación de contenido y puesta en marcha de una estrategia decente para esta red social, a la vez que hago una honorable mención a los cambios que ha sufrido.

  • «Tweet«, que era como se llamaba a cada uno de los mensajes hasta hace dos días, con X ha pasado a llamarse simplemente “post”, el cual sigue permitiendo un máximo de 280 caracteres (hace ya que se ampliaron aquellos 140, ¿os acordáis de esos tiempos?). Ahora, además, en cuentas Premium de X pueden llegarse a permitir hasta 25.000 caracteres. ¿Diremos adiós a ese microblogging?
  • «Seguidor«/»Seguir«, por otro lado, siguen siendo conceptos vigentes. Así que cuando vemos que lo que escribe alguien nos suele interesar, decidimos seguirle y a partir de ese momento somos su «seguidor» y sus posts (o tweets) aparecen en nuestro «feed». Nunca ha existido reciprocidad obligatoria en esta red social, y esto siempre ha favorecido que unos usuarios sean más escuchados que otros. El seguimiento también es libre por lo que, salvo en excepciones, un usuario no elige quién le sigue y quién no.
  • «Feed«, la línea de tiempo no es otra cosa que la serie de posts que van apareciéndonos para leer en orden cronológico de publicación y que depende de a quién estemos siguiendo y cuánto interactuemos con su contenido.
  • «ReTwittear» ahora “Repostear” es la misma funcionalidad con la que escogemos re-publicar contenido de otra persona citando a la primera (para darle la autoría que se merece y no robarle el contenido). De esta forma conseguimos hacer llegar a nuestros seguidores un mensaje de alguien a quien seguimos nosotros. Actuamos así de filtro de la información hacia nuestro público, enseñándoles no solo lo que escribimos, sino lo que nos gusta de lo que los demás escriben. Esta no es una herramienta trivial y su correcto uso es indispensable en esta plataforma.
  • Menciones”. En esta red podemos hacer referencia a cualquier usuario de la plataforma (lo sigamos o no) en uno de nuestros posts incluyendo una ‘@’ antes de su nombre de usuario. Al hacerlo, ese usuario recibe ese mensaje también (nos siga o no) en su feed.
  • «URLs cortas«. El uso de acortadores de URLs fue en su día imprescindible a raíz de la limitación de caracteres de la plataforma en su versión no-Premium. Hoy es una práctica que puede seguir siendo interesante ya sea que demos una noticia y queramos apuntar a la fuente, comentemos una opinión y queramos apuntar a la referencia, etc.
  • «Hashtags«, por último (y aunque hay muchos detalles más), queda el tema de los hashtags que son formas de etiquetar los posts. Al incluir una palabra precedida por ‘#’ estoy marcando esa etiqueta para un contenido específico. Los hashtags suelen usarse cuando existe una temática de la que muchos pueden estar hablando, de esta forma se facilita a los usuarios buscar contenidos que hablen de ese tema.

Como ves, no he descubierto nada nuevo. No obstante, me parecía oportuno listar los elementos clave de una estrategia de contenido en esta red social que, usados con destreza, pueden impulsar tanto a marcas comerciales como personales. Ahora bien, ¿qué acciones relacionadas con el contenido llevamos a cabo?…

2.2. Tipos de acciones en X/Twitter.

¿Cómo se han ido enfocando cada uno de los contenidos en esta plataforma social? Tal y como yo lo veo, los usuarios se han involucrado con distintos tipos de contenido, que son:

  1. Piezas de información: noticias, curiosidades, datos de interés de un tema concreto. Han sido y son la base de esta red, un contenido que está conceptualizado en formato de microblog, más que otra cosa. Los verdaderos usuarios del ahora X están ahí para informar y ser informados sobre sus temáticas de interés y por esos microperiodistas o expertos a los que siguen. El uso de links con URLs cortas en este tipo de información es casi obligatorio, ya que al final uno se sacia de todo el contenido de interés en otra plataforma. ¿Cómo será ahora con la ampliación de caracteres?
  2. Conversaciones: a través de las menciones se provocan a veces conversaciones públicas entre 2 o más usuarios. Por lo general son cortas ya que los usuarios no quieren ensuciar demasiado el feed de sus seguidores. Pero es un tipo de interacción bastante jugosa, especialmente ante la atención al cliente.
  3. Ocio: juegos, chistes, links a videos, etc. Es inevitable que una herramienta social sea humana. El ocio es importante, la gente que solo habla de «lo importante», cansa. El entretenimiento también es un factor fundamental para el contenido.
  4. Exhibicionismo: pensamientos sueltos, que está haciendo el usuario, fotos, etc. Un modo de uso mucho más cercano a Facebook o Instagram y que a pequeñas dosis no es malo, pero a grandes solo tiene sentido en cuentas de celebridades (reales o digitales) y, tal y como se usan las redes hoy en día, a plataformas visuales como la misma Instagram que acabo de mencionar.

Después de haberle pegado un repaso a la herramienta, pasemos a lo importante…

3. Objetivos con Twitter/X

Como con cualquier estrategia que se oriente al marketing y a resultados, tenemos la necesidad de medir nuestra posición y nuestro éxito. Para ello, lo primero es tener claro por qué estamos (queremos seguir) en X y qué buscamos ahí: notoriedad, comunicación, ligar significados positivos a nuestra marca (branding), etc.
A partir de ahí, debemos definir distintos KPI (indicadores clave del desempeño) que nos permitan saber si estamos haciendo bien el trabajo y sobre todo aprender poco a poco qué funciona mejor con nuestro público. Seguidamente algunos ejemplos de KPI:

  • Seguidores de cada una de nuestras cuentas.
  • Ratio Seguidos/Seguidores
  • Crecimiento en seguidores.
  • Altas bajas seguidores a la semana
  • Clicks en links posteados
  • Menciones de seguidores + menciones de no seguidores
  • Redistribución de nuestros posts (media Reposts)
  • Alcance de nuestros posts (número de seguidores + número de seguidores de los Reposts)
  • Alcance de posts sobre la marca
  • Capacidad de conversación (respuestas que provocas ante una mención)

3.1. Número de cuentas a crear.

Para empezar a trabajar, lo primero que necesitamos es una cuenta representativa de X. En su día creamos una cuenta con el nombre de la empresa y desde el primer momento ya pudimos empezar a “twittear”. Sin embargo tenemos que saber que X sigue siendo una herramienta que suele usarse de forma muy segmentada por los usuarios: estos buscan las personas y los temas que les interesan y solo esos temas.
Dejar de seguir a alguien en Twitter siempre ha sido muy fácil y discreto, por lo que más nos vale ser partícipes de esta segmentación. Esto quiere decir que por cada tema de interés que fuéramos a tratar, deberíamos valorar la posibilidad de crear una cuenta de X. Esto nos llevaría a gestionar más de una cuenta en la mayor parte de los casos. Algunos ejemplos:

  • Una cuenta oficial y corporativa en la que dar comunicados de empresa.
  • Una cuenta de Community Manager, en la que trabajar con el nombre propio de la empresa y la marca.
  • Una o varias cuentas de expertos, en las que enseñar al mundo el conocimiento y saber de la marca.
  • Una cuenta personal por cada persona real involucrada en la gestión del Community Management.
  • etc.

¿Sería más trabajo? En lo que se refiere a la gestión de cuentas, sí. Por otro lado, no implicaría hacer más contenido, sino tener una estrategia del mismo mucho más definida y segmentada. Obviamente no todas las empresas pueden comprometerse a ese nivel de gestión y, por tanto, deben valorar lo oportuno de esta idea y los recursos de los que disponen para comprometerse a ella. Es decir, más vale tener solo una cuenta activa (realmente activa) que varias abandonadas.
No obstante, cada una de estas cuentas, como veremos más adelante, nos podría permitir comunicarnos de forma segmentada con distintos públicos. Además, cada empresa, por sus peculiaridades, está claro que puede necesitar de otros tipos de cuentas en X para segmentar a sus usuarios. ¿Sabes de cuantas cuentas (oficiales y no oficiales) dispone Google?

3.2. Tipo de cuenta: profesional o no.

En función de esto que acabamos de mencionar, también puedes elegir el tipo de cuenta que creas. Es posible que no te hubieras fijado pero desde 2022 tenemos la posibilidad de convertir una cuenta en profesional.
La cuenta normal es la que se crea por defecto al registrarse en la plataforma. La cuenta profesional, en cambio, está pensada para quienes quieren usar la red social con fines comerciales, artísticos o informativos, y ofrece algunas ventajas adicionales.
Esto incluye la posibilidad de elegir una categoría para el perfil, que puede ser de creador o de negocio, según el tipo de actividad que se realice. Pero también la capacidad de acceder a estadísticas detalladas, promocionar contenidos de manera más efectiva y establecer contactos profesionales de manera más estructurada.
Vamos, la cuenta profesional está orientada a aquellos que buscan aprovechar la red social con objetivos más allá del uso personal, especialmente con la integración con herramientas como Hootsuite para la programación y análisis.
Para cambiar de una cuenta normal a una profesional, solo hay que ir a la configuración del perfil, seleccionar la opción “Cambiar a cuenta profesional”, y seguir los pasos que indica la plataforma. Si así lo quisieras, podrías volver a la cuenta normal en cualquier momento.

3.3. Targets de comunicación y perfiles.

Dado que la segmentación es tan grande en el medio, nuestro primer paso debe ser el de identificar qué segmentos nos interesa abordar; a que comunidades vamos a dar más salida: seguidores, compradores, detractores, personalidades del sector, etc…
Para cada uno de estos targets deberíamos crear un perfil si nos comprometemos con esta idea. Sin duda, habrá perfiles más trabajados que otros y a los que debamos prestar más atención. Por otro lado, debemos ser conscientes de hasta dónde llegan nuestros recursos y cuánto tiempo podremos invertir.
No creemos perfiles que no podamos gestionar. Es mejor atender a dos públicos a la vez con un mismo perfil o que un tipo de target no se vea 100% representado, que dar la impresión de dejadez y poco interés por nuestro público.
Teniendo definidos targets y perfiles, es decir, cuentas en X, podremos asignar indicadores a cada uno de ellos. Como lo que nos interesa no es lo mismo en todos los casos, es bastante probable que nuestros indicadores cambien un poco de perfil a perfil.

  • El perfil de branding debería preocuparse más por la notoriedad: número de seguidores, menciones, etc.
  • El perfil de atención al cliente debería preocuparse por la interacción: menciones, reposts, seguir a quienes te mencionan, búsqueda de hashtags, etc.
  • El perfil de comunicación debería vigilar más como se divulga su mensaje: seguidores, reposts, clicks en los links, etc.
  • El perfil sobre la web debería traer tráfico interesado a esta: reposts, clicks en los links, entradas por referencia, apariciones de links espontáneos…

Por otro lado, y dado que un cuadro de mandos no debería ser tan detallado, deberemos controlar de forma genérica unos indicadores de X que respondan a los intereses globales de nuestra campaña de social media global.
Lo importante, como siempre, es tener claro qué buscamos, localizar las herramientas para medirlo y hacer un seguimiento que nos permita:

  1. Demostrar lo que hemos conseguido para la empresa,
  2. Ver cómo ser aún más efectivos y…
  3. Ver donde no merece la pena nuestro esfuerzo (muy importante también).

Por lo tanto, pasemos a las herramientas de las que disponemos…

4. Herramientas de seguimiento y uso de X/Twitter

X es público para todo el mundo y además dispone de una API que nos permite usar nuestras cuentas o solicitar información de forma remota e independiente de la web. Por estos dos motivos han proliferado miles de herramientas basadas en Twitter a las que es difícil seguir día a día y de las que muchas, porque no decirlo, son una pérdida de tiempo e, incluso, han acabado por desaparecer.
No puedo pretender crear un listado de herramientas exhaustivo por lo que me voy a centrar en lo que yo personalmente creo que merece la pena conocer. Si sabes de alguna herramienta interesante para el trabajo de Community Manager en Twitter, es decir, X no dudes en dejar tu comentario.

4.1. Herramientas de publicación.

Existen gran cantidad de herramientas que nos permiten manejar desde webApps, apps de móviles o de escritorio nuestra cuenta en esta red social. Antes de elegir tu «software» simplemente apuntar algunas cosas clave que debe tener tu herramienta de publicación si quieres que te facilite la vida:

  • Posibilidad de manejar la cuenta de X totalmente desde la interfaz: crear y borrar seguidores, cambiar tus datos, etc.
  • Gestión de varias cuentas al mismo tiempo.
  • Separación de timeline, menciones y mensajes directos.
  • Capacidad de configurar la lectura a tu gusto.
  • Seguimiento de clics.
  • Posibilidad de ver búsquedas y seguirlas en todo momento.
  • Posibilidad de programar las publicaciones: capacidad no solo para publicar, sino para decir que día y hora quieres hacerlo. Esto te permitirá programar publicaciones precisas en eventos.
  • Manejo de las listas de Twitter/X.

Yo personalmente uso Hootsuite como webApp y Twicca y TweetCaster como aplicaciones móviles. Pero no me atrevería a decir que son mejores o peores, simplemente me dan lo que necesito.

4.2 Herramientas de publicación automatizada

No hay que olvidar que no siempre tenemos por qué ser nosotros los que publiquemos. Si tenemos una fuente de generación de noticias o cualquier tipo de información susceptible de ser un post, debemos crear los medios para que la publicación en las cuentas de X pertinentes sea automática. La forma más sencilla de conseguirlo es mediante RSS, ya que existen muchas herramientas capaces de leer RSS y con este generar posts que se publiquen automáticamente en tu cuenta.

  • FeedBurner, por ejemplo, puede sincronizarse directamente con X de forma que todos nuestros blogs tengan salida inmediatamente (garantizando así, además, la indexación de contenidos en segundos).
  • Pero si esto no acaba de gustarnos, siempre podemos fabricarnos nuestro propio robot para publicar en X.

¿Qué podemos querer Twittear (digo postear) de esta forma?

  • Nuestros blogposts.
  • Cualquier nueva página de nuestra web.
  • El Feed de algún blog que estimemos que siempre es interesante (con mucho cuidado aquí).
  • Nuestra actividad en otras redes sociales.

4.3. Herramientas de seguimiento de nuestra cuenta de X.

Personalmente no soy muy amigo de estas herramientas. Sin duda hay que pararse a pensar si para nuestra actividad van a tener sentido o no pero creo que Twitter en esta parte sí que hizo bien su trabajo y podemos controlar estos indicadores sin problemas solo con la gestión de nuestra cuenta en esta red. Sí que recomendaría crear un filtro en nuestro correo para separar todos los avisos de X del correo ordinario.
Principalmente nos interesa poder medir:

  • Seguidores en el tiempo (por días, por semanas, pero que podamos ver la evolución).
  • Menciones en el tiempo.
  • Reposts en el tiempo.

A estas métricas y a las estadísticas puedes acceder desde Analytics de Twitter que parece estar sufriendo modificaciones en su traslado a X. No obstante, podemos seguir monitorizando la actividad de nuestras publicaciones en esta red social, aunque siempre podríamos automatizar las mediciones de alguna forma, si quisiéramos.

4.4. Herramientas de seguimiento de links y recepción de visitas.

4.4.1. Control de clicks en tus links.

En su día el uso de URLs cortas no solo facilitó la publicación de tweets sino que, además, permitió medir los clics de los links publicados. La mayor parte de las herramientas acortadoras de URLs te permitían hacer un seguimiento de esos clics. Hoy en día siguen usándose pese a que Twitter acabara acortando mediante t.co el enlace en un post.

4.4.2. Control de apariciones de links.

Sin embargo, nuestros links suelen pervertirse de retweet a retweet (de repost a repost ahora). Además, no siempre publicamos nosotros los links sobre lo que queremos que sea enlazado. Por este motivo es mejor controlar las apariciones de links mediante otros métodos.
Herramientas como Ahrefs o Semrush que ya podríamos estar usando para SEO, nos permitirían ver qué enlaces provienen de redes sociales y evaluar su calidad mediante métricas como la autoridad del dominio y el tráfico de referencia.

4.4.3. Control de recepción en tu página de los usuarios.

Aquí es donde nos encontramos con el mayor problema de todos. Al estar el uso de twitter mediante herramientas de terceros tan extendido, no podemos controlar bien la fuente concreta de la que proceden los usuarios de esta red. Solo una pequeña parte de estos llegan desde Twitter, otros llegan desde webApps fácilmente identificables pero un gran porcentaje sigue llegando como visita «directa» a nuestra web. Esto es por culpa de las aplicaciones de escritorio 🙁
La forma de solucionarlo al 100% no existe, sin embargo podemos intentar identificar algunas de estas visitas y rellenar un poco el hueco de desinformación. Para ello, nada tan simple como usar campañas al crear nuestras URLs. Como estas van a ser acortadas luego, no debemos tener miedo del tamaño que alcancen. La creación de campañas si usas Google Analytics es realmente simple y te permitirá que al menos los links que tú has producido siempre sean identificados.

4.4.4. Control Global de la Reputación Online.

Con un seguimiento diario y estudiado se puede gestionar sin problemas la parte de la reputación online proveniente de esta plataforma. Sin embargo. no siempre hay tiempo para cuidar tanto los detalles, ni para fijarse en lo que pasa medio a medio.
Por este motivo (y como era lógico) se pusieron de moda las herramientas de Reputación Social que buscaban en todo lo Social de Internet (en lo abierto, al menos) para sacar toda la información sobre tu marca y clasificarla de forma entendible.

Por lo general, los responsables de esta red siempre han buscado herramientas que les hicieran todo el trabajo, incluso con la detección de comentarios positivos y negativos. Pese a que esto no solía funcionar de manera muy fina en su día y en la mayoría de herramientas, hoy muchas han evolucionado y se hacen necesarias cuando hay que monitorizar y gestionar comentarios de todo tipo y para llevar a cabo lo que hoy conocemos como escucha social y web.
Así que como herramientas profesionales tenemos:

  • Hootsuite: la he mencionado y es la plataforma de gestión de redes sociales por excelencia. Pero, además, incluye funciones para monitorizar comentarios y analizar la marca en tiempo real.
  • Mention: esta realiza un seguimiento en tiempo real de menciones en redes sociales, sitios web, foros, etc. Además, proporciona informes sobre la actividad de la marca. En definitiva, está pensada para esa escucha social y web.
  • Sprout Social: combina herramientas de gestión de redes sociales con funciones de monitorización de la marca para ayudarte a mantener un control completo de tu presencia en línea.
  • Google Alerts: aunque no es una herramienta específica para redes sociales, Google Alerts puede ser útil para monitorizar menciones de la marca en la web en general, incluyendo redes sociales.

4.4.5. Otras herramientas…

Como decía al principio, el mundo de Twitter está lleno de herramientas. Es importante estar al día porque éstas van mejorando cada mes que pasa. Debemos cubrir todas nuestras necesidades de información y acción pero en el mínimo tiempo posible, esa es la meta.
Otra de mis recomendaciones es estar al día en el uso y evolución de X. Mucho o poco puede cambiar en esta red social, pero lo que es seguro es que podría evolucionar en muy poco tiempo y en su propia documentación van informándonos sobre cada uno de estos cambios que pueden interesarnos a la hora de medir, publicar y conseguir nuestros objetivos.

5. Estrategias y formas de hacer en X/Twitter

Ya vistas las herramientas y los indicadores que podemos querer observar, veamos qué podemos hacer en Twitter para llevar a cabo nuestra labor. Como con la guía de Community Managers para Facebook voy a intentar marcar unas fases y qué acciones podemos realizar en cada una de ellas.

5.1. Entrando ahora en X.

Acabas de llegar a X (tú quizás no, pero sí tu nueva cuenta) y tienes que empezar a moverte. Lo primero de todo será configurar tu perfil: elegir nombre de usuario, nombre real, localización, imágenes… ¿En qué fijarnos para esto?

  • El nombre de usuario debe representar aquello para lo que se destina. Digamos que una cadena hotelera tiene su cuenta de marca, pero que por cada línea (o actividades paralelas) e incluso por cada hotel querría tener un perfil. En este caso cada uno debería tener el nombre adecuado. Pero pongamos otro caso, ¿no? Digamos que un negocio tiene también su cuenta de marca pero que, por cada uno de sus productos o servicios, desea una cuenta diferente para segmentar a su target. Pero, además, para esta marca trabajan una serie de expertos en el sector, unos asesores, ¿no deberían tener cuenta también relacionada con el nombre de la marca en cuestión? ¿Un nickname representativo?
  • Ayuda a quien pueda querer seguirte a decidirse. Seguramente una de las pocas cosas que mirará alguien a la hora de decidir si seguirte o no serán esos datos de tu cuenta que tan poco te cuesta rellenar: bio, localización, link directo a tu web. Sabiendo a qué target/segmento te diriges enfoca esas descripciones a este de forma que aumentes tus posibilidades de ser seguido.
  • Sé serio (si debes serlo). En la mayor parte de los casos una de las cosas que buscas es tener credibilidad. Representa ésta en tu perfil. No diseñes tu cabecera sin criterio, no intentes ser gracioso y tremendamente original. No olvides que esta va a ser vista principalmente por usuarios que te examinan para decidir si te siguen o no. El resto, los que ya te siguen, no necesitan visitarte, ya tienen tus «posts» en su «feed».

5.2. Consiguiendo seguidores.

Y llega la difícil carrera de fondo para conseguir ser alguien en en esta red: Conseguir seguidores. Veamos distintas vías por las que hacerlo.

  • Para ser seguidos hay que seguir. No voy a entrar a hablar de ratios de seguimiento (hay grandes teorías por ahí que te dicen a cuántos debes seguir en comparación con los que te siguen para ser un gurú del social media). Lo que me interesa es dejar claro que las cuentas con 0 seguidores no suelen funcionar. Tienes que dar un poco de lo que recibes. Si hablas de un segmento, sigue al menos a los líderes de opinión actuales de ese segmento.
  • Base de datos de la marca. Usar la base de datos de clientes o contactos de toda la empresa, o la del segmento de la cuenta que estás creando siempre ayudará. Un email o una newsletter especial anunciando la creación de la/s cuenta/s de X puede traer algunos nuevos seguidores.
  • Promoción offline. La promoción offline es obligada. Empieza a usar tu nombre de cuenta en carteles y papelería de la empresa: oficinas, tiendas y otros establecimientos. Sin embargo, ten en cuenta que X no llega al gran público, puede que muchos visiten la página de Instagram, pero muy pocos se suscribirán por esta vía a la de X a menos que, lo establezcas como el gran canal de comunicación enfocado al servicio al cliente.
  • SMO en nuestra webs y éste por 2 vías: por un lado, facilitemos el repost poniendo en éste nuestro nombre de cuenta de X para ganar visibilidad de la cuenta y no solo links. Por otro, demos acceso a nuestra cuenta de X y mostremos nuestros últimos posts, así podremos avanzar al momento en el que el usuario decide si nos sigue o no antes incluso de que nos visite la cuenta.
  • SEO Interno de X. Y hablamos dentro de X porque, si bien los posts se posicionan en Google y Bing, desde los buscadores es difícil conseguir nuevos seguidores. Por ello, debemos usar los hashtags (explicados al principio de este ya larguísimo artículo) más populares. Además, intentemos en la escritura de nuestros posts usar palabras buscables. Las búsquedas en el buscador de la plataforma suelen ser por una keyword de una sola palabra por lo que centrémonos en usar las más comunes siempre.
  • Llamemos la atención de quien nos interese. Busquemos al tipo de usuarios que queremos que nos sigan y llamemos su atención. Esto podemos hacerlo a lo bruto, siguiéndoles nosotros o de una forma un poco más sutil, reposteando sus contenidos interesantes, mencionándolos o hablando de sus mismos temas (para que cuando vengan a vernos les resultemos interesantes).
  • Pensemos en quién queremos que nos escuche y también en quién puede sernos útil. El retweet ha sido una herramienta muy poderosa en Twitter. En X esto no es una excepción. Busquemos no solo seguidores que quieran escucharnos, sino también a aquellos que queramos que nos reposteen.
  • Directorios y aplicaciones piramidales. Fruto de la búsqueda de seguidores, surgieron gran cantidad de aplicaciones que prometían ayudarte a ganar más. Algunas, como los directorios, que agrupan perfiles de diferentes plataformas, como Instagram, Facebook o Twitter, y los clasifican por categorías, intereses, nichos o temáticas son lugares en los que algún seguidor se podría captar. No obstante, esta práctica puede generar seguidores de baja calidad, que no interactúen con tus publicaciones o que dejen de seguirte al poco tiempo. En general, es una práctica más bien obsoleta que no garantizaría el crecimiento orgánico ni la fidelización de tu audiencia, además del hecho de que está desaconsejado, e incluso prohibido, por algunas redes.

5.3. Comunicando y manteniendo a nuestros seguidores.
Aquí existe una gran diferencia de esta red social con el resto. X, por mucho que se vista de red social sigue siendo en la base un servicio de microblogging. Los usuarios siempre han usado Twitter con el objetivo principal de informarse y, por lo tanto, las cuentas han sido consideradas como un medio de comunicación, muy especializado en su segmento, pero un medio.

  • Existe e insiste. No se trata de que de vez en cuando aparezcas con algún post. Los feeds de los usuarios son muy rápidos y volátiles. Tienes que aparecer varias veces al día (si es posible) y en distintas franjas horarias o tus seguidores no se acostumbrarán ti.
  • Sé útil. Es la base de esta plataforma. Si tus posts aportan a tu segmento, éste va a ir creciendo por sí solo. La gente te recomendará. Verás incluso algún que otro #followfriday hablando de ti.
  • No canses demasiado. Mientras seas útil, tu volumen de posts es difícil que llegue a molestar a tus seguidores (dentro de lo humano). El problema viene con todos esos posts que no interesan más que a unos pocos: comentarios aislados y personales, conversaciones con tus seguidores preferidos y cualquier tipo de expresión dudosamente útil. No se trata de no hacerlo, sino de vigilar cuántos mensajes de este tipo estás creando en comparación con lo que aportas. Libertades, las justas.
  • Muéstrate como persona. En Twitter (sí, ahora X) el perfil de usuario que encontramos es medianamente más conocedor de la realidad que hay tras Internet que en otras redes. Todo el mundo sabe que tras una marca hay un community manager. No tengas miedo a esto y demuestra que eres una persona, sé todo lo empático que puedas. Esto puede entrar en contraposición con el punto anterior, pero con un poco de cabeza podemos hacerlo sin llegar a cansar.

5.4 Vías para aumentar el contenido

En X/Twitter estar activo es importante. La gente no te borra por no publicar (no siempre, al menos) pero es mejor que tus seguidores estén acostumbrados a leerte que ir sorprendiéndoles una y otra vez. Por eso, disponer siempre de contenido que postear es muy importante.

5.4.1. El Retweet, digo… repost.

Esta sencilla herramienta para publicar contenidos de otros se vuelve vital en esta red. Seamos serios: ¿quién de nosotros puede ser realmente interesante sin apoyarse en otros? Y ¿quién puede seguir siéndolo durante meses? En Twitter citar (que no copiar) siempre ha sido algo totalmente lícito, aprovechémonos de eso todavía en X.

  • Reposteemos sin miedo. Todo lo que veamos que es interesante para nuestro segmento. No hay usuario que no merezca un repost, solo posts sueltos que no lo merecen.
  • Repostear siempre. Cuando quieras “copiar” contenido, hazlo siempre con un repost, porque no nos interesan broncas con usuarios de X por plagiarles sus preciados posts y no somos menos interesantes por tener las mejores fuentes del sector.
  • Reposteemos para nuestra audiencia. Lo dicho, no se trata de que a ti te haya servido o de que sea gracioso. Tenemos un segmento de personas al que atender e informar. No les molestemos demasiado con cosas por las que no han elegido seguirte.
  • Comenta el Repost. Acortando un poco el mensaje siempre podemos darle valor añadiendo nuestro comentario. Podemos comentar cosas tan simples como «este artículo me ha gustado mucho» -si cabe- y ya no se trata solo de un repost, sino de una recomendación que hacemos a nuestra audiencia. Por otro lado, así nos comunicamos con el creador del Post original que, en caso de no seguirnos, puede echarle un ojo a nuestra cuenta.

5.4.2. El contenido copiado con link.

Si tenemos que ser un medio de información para nuestro segmento, deberemos tener fuentes de información. No siempre podremos escribir nuestro propio contenido y eso en Twitter tampoco ha sido algo malo. Ante la no información siempre es mejor tener información que dar, aunque sea de otros. Podemos usar herramientas de autopublicación como las descritas anteriormente para asegurarnos tener siempre algo que decir a nuestra audiencia.

  • Si lo hacemos, hagámoslo una costumbre. Si tendemos a dar información de otros ofreciéndoles un link, que quede claro que lo hacemos, a diferencia de cuando es un mensaje personal o automatizado. Ayudaremos a discriminar nuestros mensajes y a hacerlos menos molestos.
  • No automaticemos sin filtro. Una cosa es automatizar la publicación de lo que se comparte en el lector de Feeds o publicar directamente todo lo que se publique en el blog, y otra cosa muy distinta es autopublicar fuentes sobre las que no tenemos ningún control, sin ton ni son. Eso al final se nota y acabamos quedando en mal lugar.

5.5. Promocionando en X.

Otra de las diferencias de Twitter con otras redes sociales era la facilidad para promocionar links en la red. Esto ha sido porque el retweet (y la copia sin retweet) se han consolidado como acciones muy comunes entre todos los usuarios de la plataforma social. Los ha habido que más y que menos, pero casi todo el mundo ha retwitteado cuando veía que un mensaje podía ser interesante para sus seguidores.
Cada vez que hemos promocionado un link, hemos multiplicado la posibilidad de que este se haya reposteado más veces, alcanzando seguidores que nosotros ni controlábamos. Esto consolida la idea de que esta acción es fundamental en la plataforma que ahora llamamos X, así que:

  • Escribe posts que los usuarios quieran repostear. Es la base: si es interesante, puede ser reposteado; pero si tu comentario está vacío de contenidos, no. Además, si te dan los caracteres para hacerlo (que con los 280 que todavía tenemos, debería) puedes aprovechar para invitar a los usuarios de tu segmento a opinar, a compartir. Puedes pedirlo, siendo sutil y no olvidándote de lo ya comentado más arriba.
  • Mide las apariciones de las URLs que publicas. No todo el mundo te va a mencionar al copiar tu contenido por lo que no podemos fiarnos solo de Twitter al promocionar links. Acorta tu mismo las URLs con algún sistema que te permita medir clicks en ellas. Inclúyeles campañas para ver como tu acción trae usuarios a tu web y usa alguna herramienta que te permita ver las publicaciones de tus URLs en toda la red de X. Saca conclusiones sobre lo que obtienes con cada tipo de promoción.

6. Nuestra personalidad.

Por último, destacar que es importante saber que con la cuentas de X creadas para el trabajo de community management no somos nosotros los que hablamos. Debemos tener claro a quién nos dirigimos y crear una personalidad para este segmento. Siendo siempre fieles a esta personalidad podemos hacer que nuestro público nunca se extrañe de lo que publicamos (incluso si cambia el community manager que escribe). La definición de la personalidad de cualquier forma de expresión de una marca es vital para conseguir coherencia en los mensajes que transmitimos.

Iñaki Huerta
CEO de IKAUE

Director de IKAUE. Analista Digital y SEO hace más de 15 años. Internet Lover, Creador de Hilillos y DataHacker.

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